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CONSERVACIÓN

En la actualidad la conservación de los registros fotográficos –coincidiendo con la etapa final de la fotografía químico-analógica - apunta a convertirse en una disciplina científica impartida y contemplada de forma similar a otras ramas de la conservación de las artes –caso de la pintura-. A pesar de ello no hay al día de hoy titulaciones específicas que aunen los variados contenidos procedimentales y metodológicos que conlleva la conservación de los registros fotográficos.
En el Estado Español, con una densidad patrimonial tan elevada, el reparto de los recursos destinados a la conservación de nuestra herencia cultural es difícil, y la política de conservación del patrimonio fotográfico está aun en mantillas. Sin embargo algunas instituciones están realizando notables esfuerzos para protegerlo. Entre otras podemos destacar el Palacio Real, la Biblioteca Nacional, el Arxiu Nacional de Catalunya, Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, la Fototeca de Sevilla, el Arxiu Municipal de Girona,...

Cabildo de Gran Canaria

En las Islas Canarias el despertar del interés por conservar y difundir el patrimonio documental-fotográfico crece también con fuerza; así diversas instituciones, con desiguales fondos, objetivos y métodos de trabajo avanzan en esa dirección. Además del Cabildo de Gran Canariaque, a través de la FEDAC, impulsa este embrión de Archivo de Fotografía Histórica de Canarias, cabe señalar al (CF) Centro Fotográfico Isla de Tenerife perteneciente al Cabildo de TENERIFE.
Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria y la Biblioteca de la U.L.P.G.C. a través de su servicio "Memoria Digital de Canarias“.

Acerca de la conservación en el tiempo

Acerca de la conservación en el tiempo de los archivos digitales

La conservación en el tiempo de las fotografías es un tema central para quienes estamos involucrados en su producción y difusión. Las colecciones artísticas, los trabajos comerciales, los álbumes familiares, todo lo que pueda definirse como un patrimonio o un “activo” visual debe ser tratado con los cuidados que los expertos de nuestro país y de todo el mundo recomiendan. La elección del medio de trabajo y de los materiales y el modo de archivar las fotos condicionan la duración y la calidad de esta conservación.
Pero hoy se plantea un serio interrogante cuando hablamos de la conservación de la fotografía digital.

Copias digitales

En primer término debemos establecer una diferencia entre la conservación de archivos digitales y la de impresiones digitales. En el caso de las impresiones digitales estamos creando un objeto del mundo físico, que llevará la impronta de su creación digital pero cuyos cuidados de archivo siguen las mismas reglas que aplicamos a los materiales fotográficos tradicionales. Vemos irrumpir entonces a todo un conjunto de sistemas de impresión que hasta hace poco eran desconocidos para los fotógrafos. Chorro de tinta, sublimación de tinta, láser, son sistemas que compiten con las copias en papel color fotosensible, antes procesado en laboratorio “óptico” o tradicional y ahora en el minilab digital.
La prevalencia de un sistema sobre otro estará determinada en el futuro por su calidad, su capacidad de permanencia en el tiempo y su facilidad y accesibilidad de uso, concepto que incluye al precio de la copia.
Actualmente en Argentina la mejor combinación de precio, calidad, y seguridad de conservación es la que ofrecen los sistemas de impresión por luz (Láser o LED) sobre papel color tradicional: los minilab digitales.
Los sistemas de sublimación de tintas tienen un costo operativo superior, empleando un equipo de menor precio.
El sistema de chorro de tinta, en sus versiones de alta calidad promete, mediante la utilización de tintas especiales, tiempos de conservación casi iguales a los del papel fotográfico tradicional a un costo operativo mayor. Debemos tener en cuenta que los papeles llamados “Fotográficos” para impresoras chorro de tinta presentan un Ph bastante lejano del neutro, generalmente ácido, lo que le da muy poca estabilidad en el tiempo.
Las tintas provistas por los fabricantes de las impresoras ofrecerán mas garantías que las tintas usadas para rellenado de cartuchos.
Es importante para el fotógrafo la información de consultores independientes como Wilhelm Imaging Research, Inc, que nos informa acerca de sus estudios sobre la permanencia de las impresiones fotográficas. Los datos pueden consultarse en
www.wilhelm-research.com.

En 1933 acabó de estropearse una vieja y famosa fotografía. Había sido obtenida en 1840 por el Dr. john W. Draper, químico americano y a la vez un pionero de la fotografía. Era un retrato de su hermana, Dorothy Catherine Draper, y había sido exibida tanto en América como en Europa como el primer retrato obtenido en daguerrotipo. Al igual que muchos daguerrotipos, había quedado deslucido con el tiempo por lo que un experto restaurador se había ofrecido a repararlo. Sin embargo, la restauracíon fallo. En lugar de aparecer brillante y limpia, la imagen del daguerrotipo resultó totalmente transparente, quedando así destruida. Transcurrieron 36 años sin que se le prestara atención, hasta que en 1969, un joven miembro del equipo de fotografía en la Universidad del Museo de Arte de Kansas, James Enyeart, creyó haber dado con la forma de revivir la imagen. Su idea se basaba en la posibilidad de que los restos de aquel daguerrotipo "perdido" estuvieran todavia grabados formando una imagen sobre la superficie plateada de la placa. Tras considerar los riesgos, Enyeart sumergió la placa transparente y deslucida en una disolución de tiourea, sustancia que elimina las manchas, por lo que al cabo de varios minutos dichas manchas de plata ennegrecida desaparecieron, si bien continuaba sin visualizarse ninguna señal correspondiente a la imagen. Sin embargo, después de unos 7 u 8 minutos, y por razones que no están todavia bien comprendidas, empezó a aparecer una tenue imagen. Cinco minutos más tarde podia verse la imagen de la señorita Draper, aunque no exactamente igual al perdido original.

In 1933 an old and famous picture had just been ruined. It had been obtained in 1840 by the Dr. john W. Draper, American chemist and at the same time a pioneer of the picture. It was their sister's portrait, Dorothy Catherine Draper, and
it had been exibida as much in America as in Europe like the first portrait obtained in daguerrotipo. The same as many daguerrotipos, it had been dull with
the time for what a restoring expert had offered to repair it. However, the restauracíon failure. Instead of appearing brilliant and clean, the image of the daguerrotipo was completely transparent, being this way destroyed. They lapsed 36 years without he/she was paid attention, until in 1969, a young member of the picture team in the University of the Museum of Art of Kansas, James Enyeart, believed to have given with the form of reviving the image. Their idea was based on the possibility that the remains of that lost
daguerrotipo were still engravings forming an image on the silver surface of the badge. After considering the risks, Enyeart submerged the transparent badge
and tarnished in a tiourea breakup, substance that eliminates the stains, for what after several minutes happiness stains of blackened silver disappeared,
although it continued without being visualized any sign corresponding to the image. However, after about 7 or 8 minutes, and for reasons that they are not still well understood, he/she began to appear a delicate image. Five minutes later he/she could Ms. image it turns Draper, although not exactly similar to
the lost one original.

Los Archivos

El tema más complejo se plantea cuando debemos considerar la conservación de los archivos digitales de los cuales no se han hecho impresiones.
La conservación de estos archivos esta afectada por varios peligros que ponen en riesgo la transmisión de nuestra herencia visual hacia el futuro.
Hasta el presente se planteaba un tema menor: la conservación de los archivos scanneados a partir de fotos en los que siempre existía un material “real” de referencia, una copia. Siempre quedaba la copia como material de base sobre el cual volver. Pero hoy el problema mayor es la conservación de los materiales “nacidos digitales”
Las innovaciones aportadas por la digitalización de la fotografía son enormes, pero esto no significa la eliminación de políticas de conservación efectiva a lo largo del tiempo.

Fragilidad material de los soportes

Los soportes digitales son frágiles. Y es difícil conseguir estadísticas respecto a su estabilidad.
Un disco rígido es un dispositivo en riesgo permanente de fallas eléctricas o mecánicas, y de ataques voluntarios o involuntarios por parte de quienes tienen acceso a él. Aunque esté desconectado de la computadora, no hay mucha información acerca de cuanto tiempo pueda mantenerse su superficie correctamente magnetizada si no se accede periódicamente a él. El nivel de magnetización de los platos del disco puede decrecer a lo largo del tiempo.
En cuanto a los materiales con soportes plásticos se han reportado casos de CD atacados por hongos y/o degradación del policarbonato que envuelve a la membrana metalica en la que están grabados los datos. Esta capa metálica es susceptible de oxidacióna a lo largo del tiempo. Hay estudios que hablan de estabilidades de 10, 20 y 100 años para este soporte, con lo que vemos que el panorama es bastante confuso, al tiempo que no hay un standard mundial acerca de cómo medir esta estabilidad . Otro riesgo es la abrasión que sufre un CD o DVD que se coloca regularmente en una lectora. Para comprobar esto, baste una mirada a la superficie de nuestros CD mas usados.
También debemos saber que la vida útil de un CD se cuenta desde su fecha de fabricación y no desde su fecha de grabación.
En cuanto a los CD regrabables, no es aconsejable su uso para conservación a largo plazo dado que para su fabricación se emplean tintes que pueden no ser estables en el tiempo.
Las tarjetas de las cámaras también presentan poca estabilidad en el largo plazo.

Obsolescencia del dispositivo

¿Quién se acuerda de los diskettes de 8 pulgadas, anteriores a 1970 y fabricados por IBM o del más contemporáneo floppy de 5 pulgadas creado por los Laboratorios Wang y difundido por todo el mundo?
Si alguien quiere recuperar datos grabados en un dispositivo de este tipo deberá recorrer depósitos de chatarra informática en busca de una diskettera o de una computadora completa que sea compatible.
La constante presión de los fabricantes por introducir nuevos modelos genera una obsolescencia prematura, la recuperación de los datos está ligada a la disponibilidad en el mercado del dispositivo de lectura correspondiente.
Como esa obsolescencia esta programada en el diseño de estos componentes, sabemos que se los construye con una resistencia mecánica solo suficiente para su periodo de vigencia como tecnología de punta.

Dependencia de la energía

Si se planteara una catástrofe mundial que dejara a nuestras ciudades con acceso restringido o nulo a la energía eléctrica, todos nuestros “activos digitales” estarían en peligro. Si alguien decidiera dejarnos sin energía eléctrica, nos dejaría también sin memoria

Integridad

Una característica de los archivos digitales es su necesidad de una integridad absoluta. ¿Que significa esto? Que solo podremos acceder a un archivo en la medida en que todos los datos originales están presentes. Si hay alguna alteración, aunque sea mínima, no es posible, en primera instancia acceder a los datos. Dicho de otra manera: si una fotografía sobre papel pierde un 1 % de su tamaño por una rotura o mancha, podemos seguir disfrutando del 99 % restante. No ocurre lo mismo con los sistemas digitales. La perdida de un 1 % de los datos por rotura del archivo o del soporte puede causar la perdida total del archivo.

No hay archivos cerrados

Cuando miramos una foto impresa, antigua o moderna, vemos también la voluntad de alguien de “Cerrar” esa pequeña obra. Alguien decidió imprimir la imagen, pasar de negativo a positivo, valorar la imagen a través de una ampliación

Pero mientras el archivo sea digital, estará expuesto a la posibilidad de sucesivas ediciones o modificaciones. No hay un formato de archivo digital “cerrado”. Todo archivo digital puede ser editado una y otra vez. Esto también es fragilidad

Concepto de archivo

El mismo concepto de archivo cambia. Antes de la era digital, una foto podía o no ser “archivada” de acuerdo a la valoración que alguien (Familia, museo, empresa, escuela) hiciera de ella.
Ahora, en la era de las camaras integradas a travès de las redes inalámbricas, la unidad de archivo de la cámara es vista como un disco mas de la red, de modo que esa foto ya esta integrando un archivo en el momento de ser tomada.

Nivel de calidad

Con la digitalización de la fotografía el concepto de calidad ha pasado de perseguir la mayor calidad posible a buscar la menor calidad aceptable.
Esto ocurre en muchos medios de prensa que hacen producir a los fotógrafos imágenes con el nivel minimo de calidad publicable. Que pasará cuando alguien quiera hacer un libro o simplemente estudiar esas imágenes en el futuro?
Si hoy contamos con buenas fotos de nuestro pasado es porque muchos fotógrafos cargaron como burros con sus cámaras y sus placas de vidrio, que aún hoy preservan detalles asombrosos

Nombres de archivo, metadatos y búsqueda

El concepto de conservación debe extenderse a los nombres con que se archivan las fotos, y a los metadatos en forma de texto que se incluyen dentro del archivo. La pregunta consistiría entonces en que datos incluir, y que nombre dar a los archivos. Tengamos presente que las cámaras actuales nombran a los archivos con secuencias de números al azar, y puede ser difícil que alguien recupere información basada solo en nombres de archivo abstractos.
A estos criterios de búsqueda debemos agregar la búsqueda por patrones vectoriales o funciones matemáticas derivadas de esquemas visuales existentes en las fotos. Así podríamos buscar en un conjunto de fotos determinadas imágenes de cielos o de ramas, pero también determinados patrones de rostros o personas. Los fotógrafos deberíamos evaluar esta perspectiva si nuestras fotos están en una red a las que alguien puede tener acceso. Imaginar que alguien puede navegar la base de fotos de un medio periodístico para encontrar todas las imágenes en que aparezca una determinada persona no es ciencia ficción (en nuestro país lo hacen los sistemas de seguridad visual de las canchas de fútbol) Imaginemos esta arma en manos de una dictadura.
Deberíamos buscar que estas tecnologías sean compatibles con la preservación de los derechos individuales de las personas.

Conclusión

Una política razonable es la de la migración permanente. Cada vez que aparece un nuevo medio de almacenamiento, debemos migrar todo nuestro archivo hacia él. Por ejemplo, si contamos con una colección de fotos en CD, hoy deberíamos pensar en copiarla a DVD. De este modo actualizamos el hardware y software correspondiente. Por supuesto el tema se complica con las colecciones grandes, pero un archivo de imágenes digitales solo puede ser seguro si esta “vivo” y bien cuidado.

Las bibliotecas de las universidades de Cornell y Yale así como la NARA (National Archives and Records Administration) de los Estados Unidos plantean la necesidad de contar con archivos híbridos. Vale decir, en el caso de la fotografía, contar con la fotografía en papel y el correspondiente archivo digitalizado. Esto permite una amplia distribución de la información y garantiza una buena conservación en el tiempo. El problema se plantea aquí con las imágenes “nacidas digitales”.

Debido a la fragilidad de los soportes digitales en el tiempo, los fotógrafos debemos evaluar seriamente esta realidad: la unica manera de preservar las fotos en el estado actual de la tecnología es hacer impresiones sobre materiales fotograficos de estabilidad comprobada.
Mariano Molinari
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