Deseas incluirte en este sitio envia a: webmaster@angelromero.es

Usted está aquí: Inicio > V Bienal > CASI VEINTE AÑOS...

CASI VEINTE AÑOS...
Julio ÁlvarezYagüe
Es un martes de 1980 y acudo, como siempre, a la Real Sociedad Fotográfica. Se celebra un concurso restringido para socios cuyo principal atractivo no es el fallo en sí mismo, sino la posibilidad de que, antes o después del mismo, tenga lugar alguna de aquellas espontáneas y entrañables tertulias fotográficas que, lideradas por los maestros de la Real: Cantero, Gordillo, Vielba, Cualladó, Paco Gómez, Sigfricio de Guzman, Dolcet, Peral, etc. nos dejaban boquiabiertos, a la vez que entusiasmados, a los que éramos -y así nos sentíamos- unos ilusionados discípulos. Además del indudable interés que para mí tenía lo que allí se hablaba -y a veces se discutía - la asistencia regular y continua a la Real me ofrecía la oportunidad de conocer a otros "novatos" con los que intercambiar ideas y conocimientos, escasos, sobre Fotografía. Allí, en la Real, brotaron las raíces de mi relación con los que hoy son mis Amigos. Uno de ellos, pocos como sabes, eres tú Julio. No recuerdo exactamente cómo fue nuestro primer encuentro, aquel martes de 1980 pero sí la fotografía tuya que nos puso en contacto: era diferente, inhabitual y, en cierta medida, sorprendente. Mostraba la parte inferior del tronco de una persona -el corte no aporta información sobre si se trata de un hombre o una mujer - cuyos pies se asientan en el centro de una línea blanca que, más adelante, se bifurca a izquierda y derecha, finalizando cada uno de sus extremos en una punta de flecha. En aquella imagen, quizá simple en sus planteamientos, ya se adivina tu forma de "ver", sintetizando al máximo la composición, prescindiendo de lo superfluo para que lo importante exprese todo su contenido. Fue la ganadora del concurso en tu primera visita a la Real. Tenías cara de susto y parecía que el fallo del jurado te hubiera sorprendido.
A partir de ese momento vendrían nuestras salidas compartidas -a la búsqueda de lugares, personas y situaciones para ser plasmadas en papel sensible - que me otorgaban el privilegio de disfrutar, antes que nadie, tus encuadres -puro visualismo- en estado embrionario, cuando sólo eran un boceto en el visor de tu cámara y que, luego, se transformarían en positivos irreprochables, llenos de fuerza, sugerentes, inquietantes siempre.
Pero la cámara, en lugar de una herramienta útil que te permitiera trasladar a la película tu interpretación de la realidad, se convirtió pronto en un condicionante a tu creatividad. ¿Por qué interpretar lo que, en muchos casos, no podemos modificar en su origen?. Y decidiste llevar el significado etimológico de la "Fotografía" hasta sus últimas consecuencias, creando tus propias realidades. Dejaste la cámara para, literalmente, escribir con la luz sobre el papel sensible. Recuerdo tu exposición, magnífica, de fotogramas en el Círculo de Bellas Artes donde, con aquellos paisajes urbanos inventados, nos mostraste toda tu imaginación y creatividad. O la de Granada, más elaborada e introspectiva, cuya interpretación de las imágenes dependía, en mayor medida, del espectador: ¿amapolas entre la hierba o espermatozoides al encuentro del óvulo?
Pero, por suerte, lo uno no tiene que ser excluyente de lo otro. Se puede compatibilizar la interpretación de una realidad con la creación de otra. Me gusta, Julio, poder seguir disfrutando de la contemplación de ambas; también de ésas imágenes absolutamente "Gibsonianas" que eres capaz de percibir a través del visor de tu cámara.
Han pasado casi veinte años, Julio, y sin embargo seguimos siendo Amigos. Gracias. Por tu amistad y por tus fotografías.
Ángel Sanz Octubre 1998